La Academia se levantó del pozo en el que estaba ante el Granate y lo hizo con todo. Venció 4-0 en Avellaneda con goles de Matías Martínez, Giovanni Moreno, Matías Cahais y Gabriel Hauche. Los visitantes terminaron el partido con nuevo hombres por las expulsiones de Agustín Pelletierri y Maximiliano Lugo.
Fue un primer tiempo sin fútbol ni brillo pero con mucho entusiasmo de los dos lados. Los locales mostraron algo de juego de la mano del colombiano Gio Moreno mientras que los visitantes llevaban peligro gracias al habilidoso Seba Blanco y al ingresado Santiago Salcedo, quien reemplazó al lesionado Mario Regueiro. Las lesiones fueron un dolor de cabeza para Zubeldía, además del uruguayo el propio Sasá debió salir reemplazado por un golpe.
Pese a los cambios obligados, Lanús tenía las más claras y parecía que estaba cerca de abrir el marcador. Sin embargo, los merecimientos no sirven en el fútbol. A los 42 minutos, tras un córner desde la izquierda que rechazó mal el juvenil Erramuspe, Matías Martínez clavó el 1-0 polémico. Agustín Marchesin sacó la pelota desde adentro pero la jugada generó dudas en los Granates. El uno visitante fue amonestado por protestar de manera excesiva ante el línea y minutos después, todavía con el ánimo caldeado, Agustín Pelletieri vio la roja.
Abajo en el marcador y con un hombre menos, clave en el esquema de Zubeldía, Lanús bajó su rendimiento. Gio Moreno se le escapó a todos y Santiago Hoyos lo agarró de la camiseta en la línea: penal. El propio colombiano fue el encargado de cambiarlo por gol.
Como si todo esto fuera poco para el Grana, Maximiliano Lugo se hizo expulsar de una manera infantil, tiró un manotazo en las narices del árbitro Abal (de flojo rendimiento) y se fue a las duchas antes de tiempo. La única porción de suerte que tuvieron los visitantes es la falta de ideas que tuvo la Academia a la hora de definir.
Finalmente, los dirigidos por Russo pudieron liquidar el partido y aprovecharse de un equipo perdido y desarmado. Matías Cahais puso el 3-0, tras empujarla luego de un centro de Gabriel Hauche. El mismo Demonio fue quien marcó el 4-0 definitivo a los 44 minutos, tras aprovechar el rebote que dio Marchesin luego de taparle un buen remate al colombiano Moreno.
De esta manera, Racing volvió a saborear la tan esperada victoria. Lanús, por su parte, recibió la segunda goleada consecutiva (ocho goles en contra en solo dos partidos) y deberá mejorar mucho si quiere pelear una vez más por los primeros puestos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario